Mike Matarazzo, crónica de una muerte anunciada

El carismático culturista Mike Matarazzo acaba de perder la vida, este acontecimiento me recuerda a la genial obra de Gabriel García Márquez: Crónica de una muerte anunciada. Y es que, sin duda, Matarazzo ha sido cronista de su propia muerte años antes de que se produjera.

Mike Matarazzo posando Quizás su muerte hubiera pasado más desapercibida si no hubiera realizado, en 2005, unas declaraciones, publicadas en la revista FLEX, en las cuales reconocía que el uso indiscriminado de sustancias dopantes como, por ejemplo, esteroides anabolizantes, hormonas de crecimiento y diuréticos, le habían arruinado su vida, causándole  importantes fallos coronarios y, por ende, una reducción considerable de su esperanza de vida. Sabía que su muerte estaba cercana. Y muy arrepentido de sus actos recomendaba a los jóvenes que no entrasen en el mundo del doping y que, por encima de todo, cuidasen su salud. El pasado 17 de agosto falleció Mike Matarazzo, culturista profesional que deslumbró a todos los aficionados a este deporte, en los Nacionales de Estados Unidos, en 1991, donde ganó, y en el circuito profesional, destacando los subcampeonatos en el Pittsburg Pro Invitational 1993 y en el Toronto Pro Invitational 1997.

Pocos son  los culturistas que reconocen que usan sustancias dopantes, por eso la actuación de Mike Matarazzo es digna de elogio y demuestra su gran honestidad y sentido común. Y, además, con su actuación dio con la clave de por qué este deporte está manchado por esta gran lacra del dopaje.

Efectivamente el doping existe en todos los deportes pero en el culturismo este hecho es mucho mayor. En los comienzos de este deporte en España, allá por 1964, ocurría todo lo contrario, los culturistas no usaban sustancias dopantes pero con el paso de los años la cosa fue cambiando. El doping se fue popularizando de tal manera que hasta para un campeonato regional los atletas lo usaban por doquier. Durante estas dos últimas décadas este hecho ha marcado el culturismo y esto ha provocado que hayan proliferando entidades de culturismo natural, es decir, donde no usan doping, en países como EEUU, México, Argentina, Canada, Francia, Italia, Eslovaquia, Reino Unido, Alemania, Bélgica, Suecia, España, etc. Todos no pueden estar equivocados y demuestran, con el advenimiento de estas asociaciones, que existe otra forma de entender este deporte. Esta vertiente tiene, cada vez, más seguidores. Seguidores que anteponen la salud por encima de todo. El mismo mensaje que defendieron los pioneros de este deporte como Jaime Gallostra, José Viñas o José Luis Santos, que abandonaron la competición culturista porque no quisieron entrar en el juego del dopaje por su peligrosidad para la salud.

Mike MatarazzoMike Matarazzo, insisto, por su relevancia, en su última entrevista ha querido avisar del daño que pueden ocasionar estas sustancias. Él lo sabía, lo experimentó en primera persona algo, por desgracia, bastante frecuente en este deporte. Prueba de ello es la gran cantidad de muertes de culturistas jóvenes de competición, relacionadas, en su mayoría, con el uso de las mencionadas sustancias, entre ellos, Mike Mentzer (49 años), Ray Mentzer (47), Ron Teufel (45), Scott Klein (30), Sonny Schmidt (51), Robert Benavente (30), Charles Durr (44), Don Youngblood (51), Paul De Mayo (38), Fannie Barrios (41), Eric Otero (37), Eduard Kawak (47), Rob Sager (29), Greg De Ferro (53), Dan Puckett (22), Shelley Beattie (39), Joe Meeko (48), Luke Wood (35), Carlos Rodríguez (48), Mohammed Benaziza (33), Andreas Münzer (31), Derrick Whitsett (38), Trevor Smith (33), Curtis Leffler (36), Hans Hopstaken (45), Art Atwood (38), Bj Johns (34), Lou Barrie (40), Claudia Bianchi (34), Marianna Komlos (35), Tom Sansone (38), Nasser El Sonbaty (47), Daniele Seccarecci (33), Frank Hillebran (45), Francisco Marín (36), Ángel Illescas (42), Carlos Rojero (39), Eric Fromm (36), Carla Girardello (48),  Ed Van Ámsterdam (40), Terri Harris (49),  Jesús Adsuar (44), Juan Pablo Gutiérrez (29) Luciano J. Alarcón (27), etc.

Muchos, especialmente los que defienden el uso del doping, afirman que si no se abusa no hay peligro alguno para salud, y que todas estas muertes son casuales o hereditarias, y puede que en algún caso así sea, sin embargo las últimas investigaciones del prestigioso doctor Aaron L. Baggish demuestran que un ciclo de varios meses, utilizando 675 mg/semana de esteroides anabolizantes, cantidad nada exagerada, y que puede representar una cuarta parte de lo consumido por muchos culturistas a la semana, provocan una reducción en la función sistólica del ventrículo izquierdo lo que puede provocar un fallo cardíaco que resulta ser la causa más frecuente de fallecimiento de los culturistas anteriormente citados. Por otra parte, según Almudena Castro, Cardióloga del hospital de la Paz de Madrid, el uso continuado de esteroides, al aumentar el peso del corazón, puede provocar también fallos coronarios, cerebrales y multiorgánicos. Así mismo, según Alberto Borobia, farmacólogo clínico del hospital La Paz de Madrid, en los últimos años ha habido un aumento considerable de los casos en urgencias de jóvenes con patologías hepáticas y cardíacas, derivadas del uso de esteroides, en ocasiones extremadamente graves.

Esperemos que estos datos y las palabras de Mike Matarazzo hagan recapacitar a todos aquellos que exponen su vida, consumiendo sustancias dopantes, dando un giro a su vida, dando prioridad a su salud, priorizando la ética deportiva.

Fuente: Agencia FEBUS (Chema Mendéz)

Últimos comentarios

  1. alberto

    Son peores los “naturales” que trampean pruebas y se tiran años consumiendo esteroides se limpian en 6 meses y se presentan a pruebas naturales, por no decir el uso de peptidos indetectables a las pruebas,insulina, diureticos y los sarms que empiezan a salir.tambien cuando se ve la muerte de un culturista suele ser fallo renal o coronario y en eso tiene que ver mucho los diureticos en cantidades industriales que utilizan y de eso se habla poco.un saludo y gran trabajo el de este blog que no conocia hasta hace poco

    • santiago

      Amar el deporte es el ideal porque es sano, ayuda a estar mejor, a alargar tu vida. Todos los extremos son malos y el culturismo se convirtió en todo lo contrario a ese ideal ya fuera por esteroides anabolizantes, insulina o incluso una dieta insana (exceso de proteína animal y sobre todo, carne roja en abundancia).Si la gente acudiera a un profesional, un dietista, no haría locuras.
      Si de adulto se necesita menos proteína no podemos cambiar el proceso de nuestra biología, el hígado lo sufre en demasía. Hay que comer de todo y abundante fruta, verdura e hidratos. Igualmente hay que tener grasa corporal, y beber mucha agua, para eliminar toxinas, eso es salud y lo demás, locura.
      Es todo esto equiparable a la heroína, cocaína o cannabis, incluso peor.
      El tabaco mata pero aún más tarde, el alcohol mata, pero también más tarde.
      Opino que hay que cuidar el cuerpo pero no ser esclavo de él y menos aún por conseguir una meta absurda que te exige la competición pero mucha culpa de todo esto la tienen los magnates de esto productos como Joe weider.
      Espero hacer reflexionar a muchos que aún se emocionan al ver su progreso muscular al consumir todo esto y que piensen en el deterioro interior real de sus órganos

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