Alimentos hiperpalatables, una adicción que amenaza nuestra salud

Chocolatinas, alimentos hiperpalatables

Alguna vez has oído a alguien decir: “Es que la fruta a mi no me sabe a dulce, no me sabe a nada…” ¿A qué puede ser debido esto?

Esto es debido en gran medida al consumo de alimentos hiperpalatables [6], diseñados específicamente por la industria alimentaria para obtener una respuesta más positiva por parte de nuestro cerebro que los tradicionales. Suelen tratarse del fruto de un cuidadoso trabajo, y destacan por contar con mucha grasa, azúcar (o edulcorantes) y sal. También se les añaden aditivos químicos para mejorar el sabor, potenciadores del sabor entre otros.

Algunos ejemplos de alimentos hiperpalatables pueden ser: chocolatinas, donuts, palmeras de chocolate, galletas, bombones, chocolates con leche, comida rápida, caramelos, patatas fritas de bolsa, cereales de desayuno, barritas energéticas… en esta categoría también se incluirían los alimentos light o fitness repletos de sabores y edulcorantes artificiales.

Consumiendo a menudo estos alimentos artificialmente dulces, el sentido del gusto se desensibiliza, se atrofia, y se termina desarrollando aversión por alimentos que también son dulces naturalmente, pero menos, como la fruta.

Además, resultan muy agradables de comer, no hay que masticar mucho, y apetece tomar más aunque uno ya esté lleno del todo. Este tipo de productos pueden representar una de las causas de la plaga de obesidad que está asolando Occidente, y que provoca graves consecuencias médicas, sociales y económicas.

Rata comiendo Oreos

En un estudio realizado por investigadores de neurociencia del comportamiento del Connecticut College, en Estados Unidos, se demostró que las famosas galletas Oreo son tan adictivas como la cocaína, al menos para las ratas de laboratorio [1]. Y curiosamente, como las personas, estos roedores solían abrir las galletas y comerse en primer lugar la crema contenida en el centro. Otras investigaciones en 2011 y 2013 encontraron resultados similares [2,3].

Al parecer el problema reside en que estos alimentos causan sensaciones positivas que nos animan a comer más. Sí, suena parecido a una adicción. De acuerdo con varios estudios de Nicole Avena, Mark Gold et al., la segregación de dopaminas del cerebro en estos casos resulta similar a la de las drogas [2,4,5]. Muchos expertos consideran que este tipo de trastornos alimenticios, cuando provocan obesidad, deberían tratarse de una manera similar a los abusos de otras sustancias, usando tantos terapias conductuales como farmacológicas. Pero, obviamente, la prevención también tendría que ser una prioridad que debería ser impulsada a nivel social y gubernamental.

Niño fijándose en dulces y despreciando las frutas

Sería recomendable subir los impuestos de estos alimentos, como si fueran alcohol o tabaco. También habría que limitar el acceso a estos productos, prohibiendo incorporarlos a las máquinas dispensadoras, e imponer restricciones en su venta y promoción. ¡Cuántos niños quieren una hamburguesa sólo porque trae un juguete! Desde luego, creo que estamos ante un tema grave, y resulta de vital importancia que hagamos esfuerzos por mejorar nuestra dieta, puesto que es clave para mantenernos saludables y disfrutar de una vida larga y plena. Aunque parece que a la industria alimentaria eso le importa muy poco en comparación con sus beneficios.

La explosiva mezcla de productos hiperpalatables y una vida llena de insatisfacciones, puede ser la razón por la que la que a menudo para muchas personas se vuelve tan difícil perder peso y tan fácil recuperarlo rodeados de un ambiente altamente obesogénico. ¿Qué opinas de este asunto, necesitamos medidas contra los alimentos hiperpalatables o es suficiente con que cada uno tome sus propias decisiones?

Referencias

  1. Student-faculty research suggests Oreos can be compared to drugs of abuse in lab rats. Connecticut College (October 15, 2013)
  2. Rebecca L Cowin, Nicole M. Avena and Mary M. Boggiano. Feeding and reward: Perspectives from Three Rat Models of Binge Eating. Physiol Behav. 2011 Jul 25; 104(1): 87–97. doi: 10.1016/j.physbeh.2011.04.041 PMCID: PMC3132131 NIHMSID: NIHMS295966
  3. Levy A, Salamon A, Tucci M, Limebeer CL, Parker LA, Leri F. Co-sensitivity to the incentive properties of palatable food and cocaine in rats; implications for co-morbid addictions. Addict Biol. 2013 Sep;18(5):763-73. doi: 10.1111/j.1369-1600.2011.00433.x. Epub 2012 Feb 17.
  4. Mark S. Gold, and Nicole M. Avena. Animal Models Lead the Way to Further Understanding Food Addiction as Well as Providing Evidence That Drugs Used Successfully in Addictions can be Successful in Treating Overeating. Biol Psychiatry. 2013 Oct 1; 74(7): e11. Published online 2013 May 28. doi: 10.1016/j.biopsych.2013.04.022 PMCID: PMC4038094 NIHMSID: NIHMS576588
  5. Richard J. Johnson, Mark S. Gold, David R. Johnson, Takuji Ishimoto, Miguel A. Lanaspa, Nancy R. Zahniser, Nicole M. Avena. Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: Is it Time to Reappraise the Role of Sugar Consumption? Postgrad Med. 2011 Sep; 123(5): 39–49. doi: 10.3810/pgm.2011.09.2458 PMCID: PMC3598008 NIHMSID: NIHMS446714
  6. Gearhardt AN, Davis C, Kuschner R, Brownell KD. The addiction potential of hyperpalatable foods. Curr Drug Abuse Rev. 2011 Sep;4(3):140-5.
Autor sin avatar

Pablo Padrón

Aficionado al powerlifting y la halterofilia y apasionado del entrenamiento de la fuerza y la nutrición.

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