Un análisis de agua embotellada en España halla disruptores endocrinos en 29 marcas

Un análisis del agua embotellada realizado por el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y publicado en Environment International encuentra contaminantes hormonales en todas las botellas analizadas.

Agua embotellada en plástico

Tras analizar en el laboratorio la actividad hormonal de 29 muestras de agua embotellada comercializada en el sur de España como “agua mineral natural” y procedente de diferentes manantiales naturales, los resultados indican que todas las muestras de agua tienen acción hormonal.

Esta acción es de cuatro tipos: Actividad estrogénica, es decir, contienen sustancias que mimetizan a los estrógenos naturales, actividad androgénica, al mimetizar a las hormonas masculinas naturales y actividades antiestrogénicas y antiandrogénicas, al tener sustancias que inhiben la acción de ambos tipos de hormonas.

Parece que el agua embotellada no es tan sana como nos querían hacer creer, al contrario, puede ser una fuente de exposición a contaminantes hormonales o disruptores endocrinos (EDCs). Esta exposición puede ser elevada, si tenemos en cuenta que el consumo de agua embotellada ha aumentado en las últimas décadas, incluso en zonas en donde el agua del grifo es de calidad. España, con un consumo anual 124 litros per cápita, es el octavo país del mundo en la compra de agua embotellada. Este aumento en el consumo se debe, en parte, a una potente labor de marketing que ha hecho que los consumidores consideren que el agua embotellada es “más sana” que la del grifo, según indica un estudio llevado a cabo en Inglaterra [2].

Las concentraciones de contaminantes hormonales encontradas son pequeñas pero, por desgracia, estos tóxicos pueden causar efectos adversos, sobre todo en el feto y en los niños a estas concentraciones, que son las propias de las hormonas (picomolar y nanomolar). Estos efectos van desde problemas de pérdida de fertilidad hasta problemas metabólicos, inmunitarios, de neurodesarrollo y cáncer en órganos dependientes de las hormonas, como cáncer de mama, tiroides, testículos o próstata.

Aunque las características de los materiales en contacto con la bebida están reguladas en Europa, existen numerosos estudios que muestran que los envases pueden ser una fuente de contaminantes hormonales.

Plástico PET

De las 29 botellas analizadas en el estudio desarrollado en España, 26 eran de plástico PET o polietileno tereftalato, un polímero termoplástico del que se fabrican el 80% de las botellas de agua. Al PET se le añaden sustancias químicas llamadas ftalatos para añadirle color y otras características. Estas sustancias se encuentran también en las resinas de los tapones y en las líneas de envasado.

Desde la botella, estos aditivos pueden migrar al agua. Por eso se aconseja no reutilizar las botellas de agua ni dejarlas al sol, ya que el tiempo y la radiación son factores que ayudan a su liberación en el agua. También se han encontrado otros contaminantes hormonales en este tipo de botellas, como los alquilfenoles, usados en la desinfección y benzofenonas, procedentes de los tapones de polietileno de alta densidad.

Otros plásticos

Aunque este estudio no ha analizado el agua de botellas de otro tipo de plásticos, existen un gran número de estudios que sí lo han hecho [2]. Este es el etiquetado y numeración para los diferentes tipos de plástico:

Símbolos de la composición de los plásticos

  • El PET es el número 1.
  • Las botellas de agua también pueden ser de polietileno de alta densidad HDPE, número 2. Existen estudios que lo relacionan con la emisión de benzofenonas, que tienen efecto disruptor hormonal [3,4,5].
  • El 3 es el PVC, más utilizado en juguetes y ropa, pero que también libera tóxicos como los ftalatos [3,6,7].
  • Los números 4 y 5, polietileno de baja densidad y polipropileno, son los que menos sustancias contaminantes liberan, según los estudios realizados [3].
  • El número 6, poliestireno, no se utiliza en las botellas, sino en las bandejas de comida. También es un material a evitar ya que libera contaminantes hormonales [3,8,9].
  • El número 7 se refiere al policarbonato. Numerosos estudios lo relacionan con la liberación de bisfenol A (BPA) [3,10-20]. Por el momento, se ha dado un gran paso al prohibir en Europa los biberones y otros recipientes habituales en la alimentación infantil, aunque todavía está muy presente en envases y recipientes para la conservación de alimentos. En países como Francia ya se ha prohibido completamente su utilización en la elaboración de envases alimentarios. El bisfenol A, está presente en botellas de todo tipo de bebidas, y para recubrir las latas de conserva, además el número 7 es una categoría de “cajón de sastre” que puede contener cualquier tipo de resina de plástico que no esté catalogada en las 6 anteriores.

Botellas de vidrio

Pero en el estudio español, tres de las muestras de agua se encontraban en botellas de vidrio. Y también se han encontrado contaminantes hormonales en ellas, aunque en menor concentración que en las de PET. Esto sugiere que los envases de plástico no son el único factor implicado en la contaminación, y que la fuente del agua y el proceso de embotellado pueden jugar un papel, entre otros factores. Se necesita más investigación sobre los efectos acumulativos de la exposición a largo plazo a dosis bajas de EDC.

En 2009, otro estudio encontró contaminantes hormonales en un tercio de las botellas de cristal frente al 90% de las botellas de PET [21]. Además, se ha detectado que las botellas de vidrio pueden liberar plomo, antimonio y alquilfenoles al agua. El estudio realizado en Granada tiene resultados semejantes, por lo que parece que el proceso de embotellamiento en la planta junto a los tapones de plástico o metal pueden ser una fuente de contaminantes que debe ser analizada con más profundidad. En cualquier caso, consideramos preferibles los envases de vidrio a los de plástico.

Conclusión

A estos datos sobre la existencia de sustancias que dañan la salud en el agua embotellada debido a la lixiviación del material del envase, su producción, procesamiento, almacenamiento, distribución… debemos añadir el problema de generación de residuos que va unido a este consumo. Siendo esta más susceptible a contener sustancias químicas, residuos tóxicos como adipatos, ftalatos, bisfenol A (BPA), benzofenonas, antimonio y en general sustancias con efectos disruptores endocrinos….

Por otro lado, tenemos el agua de abastecimiento público, la cual genera menos residuos, es más económica, pero dependiendo de la zona, puede tener mayor o menor calidad. El agua de red en algunas regiones españolas puede ser muy dura o incluso procedente de una desalinizadora, además, puede contener niveles altos de cal, cloro, metales pesados, trihalometanos, nitratos…

Una iniciativa necesaria consistiría en exigir a nuestros ayuntamientos que el agua de red sea lo más segura posible y beber agua del grifo, sin pagar más ni generar más residuos. Quizás en las zonas donde esto no sea posible, se pueda adquirir agua mineral natural en envases de vidrio retornable y exigir que se les apliquen estrictos controles sanitarios para garantizar su pureza.

Otra opción interesante, pero lamentablemente no al alcance de todos los bolsillos, pasa por instalar un equipo de ósmosis inversa (con un coste desde 80 hasta 3300 euros), que puede estar compuesto por:

  • Filtro declorador. Mediante un cartucho de carbón activado elimina el cloro libre del agua.
  • Filtración de sedimentos. Mediante un cartucho de polipropileno de 5 micras protege a la ósmosis de partículas.
  • Membrana de ósmosis inversa. Reduce el contenido de sales.
  • Depósito de membrana. Acumula varios litros de agua.
  • Válvula de flushing manual. Permite eliminar las sales retenidas sobre la membrana.
  • Postfiltro bacteriostático de carbón activado y plata. Mediante cartucho de carbón activado con plata se mejora las características organolépticas del agua tratada.
  • Lámpara ultravioleta. Desinfecta el agua filtrada almacenada.

Los filtros por ósmosis inversa usan una fina membrana para filtrar a través de un proceso osmótico, obteniendo un agua muy fina. El problema es que las membranas retiran todo del agua, también muchos minerales beneficiosos, por lo que el resultado final es muy parecido al del agua destilada, por lo tanto, no sería un agua muy beneficiosa para su consumo.

Una buena opción para eliminar las sustancias tóxicas del agua para consumo es un purificador de agua sólo de carbón activado que mantenga los minerales disueltos en el agua.

Si el agua es excesivamente dura, puede ser necesario incluir un descalcificador (con un coste desde 100 hasta 1500 euros) para evitar que se dañe la membrana semipermeable del equipo, aumentando así su vida útil, no confundir agua dura con rica en minerales. Los descalcificadores eliminan los iones de calcio y magnesio sustituyéndolos por iones de sodio, si se emplea un descalcificador creyendo que el agua es dura, pero en realidad es salina, sólo aumentará el problema de salinidad. Un análisis del agua resuelve la duda.

También, es buena idea, a la hora de transportar nuestra agua o para consumirla en casa, emplear botellas de acero inoxidable 18/8 y 18/10 de grado alimenticio (AISI 304) o del denominado acero quirúrgico que corresponde al AISI 316. Estos recipientes deben estar certificados como libres de BPA, ftalatos, plomo y otras toxinas.

 

Artículo original: Libres de contaminantes hormonales

Referencias

  1. Real M, Molina-Molina JM, Jiménez-Díaz I, Arrebola JP, Sáenz JM, Fernández MF3, Olea N. Screening of hormone-like activities in bottled waters available in Southern Spain using receptor-specific bioassays. Environ Int. 2015 Jan;74:125-35. doi: 10.1016/j.envint.2014.10.006. Epub 2014 Oct 27. [PDF]
  2. Lorna A Ward, Owen L Cain, Ryan A Mullally, Kathryn S Holliday, Aaron GH Wernham, Paul D Baillie, and Sheila M Greenfield. Health beliefs about bottled water: a qualitative study. BMC Public Health. 2009; 9: 196. Published online 2009 Jun 19. doi: 10.1186/1471-2458-9-196 PMCID: PMC2714301 [PubMed]
  3. Chun Z. Yang, Stuart I. Yaniger, V. Craig Jordan, Daniel J. Klein, and George D. Bittner. Most Plastic Products Release Estrogenic Chemicals: A Potential Health Problem That Can Be Solved. Environ Health Perspect. 2011 Jul 1; 119(7): 989–996. Published online 2011 Mar 2. doi: 10.1289/ehp.1003220 PMCID: PMC3222987 Article
  4. Pharm Res. 1998 Dec;15(12):1863-8. In vitro human epidermal and polyethylene membrane penetration and retention of the sunscreen benzophenone-3 from a range of solvents. Jiang R1, Benson HA, Cross SE, Roberts MS.
  5. J Toxicol Environ Health A. 2015;78(8):492-505. doi: 10.1080/15287394.2015.1010464. Benzophenone-1 and nonylphenol stimulated MCF-7 breast cancer growth by regulating cell cycle and metastasis-related genes via an estrogen receptor α-dependent pathway. In SJ1, Kim SH, Go RE, Hwang KA, Choi KC.
  6. Tickner JA, Schettler T, Guidotti T, McCally M, Rossi M. Health risks posed by use of Di-2-ethylhexyl phthalate (DEHP) in PVC medical devices: a critical review. Am J Ind Med. 2001 Jan;39(1):100-11.
  7. Afshari A, Gunnarsen L, Clausen PA, Hansen V. Emission of phthalates from PVC and other materials. Indoor Air. 2004 Apr;14(2):120-8.
  8. Ohno K, Azuma Y, Nakano S, Kobayashi T, Hirano S, Nobuhara Y, Yamada T. Assessment of styrene oligomers eluted from polystyrene-made food containers for estrogenic effects in in vitro assays. Food Chem Toxicol. 2001 Dec;39(12):1233-41.
  9. Date K, Ohno K, Azuma Y, Hirano S, Kobayashi K, Sakurai T, Nobuhara Y, Yamada T. Endocrine-disrupting effects of styrene oligomers that migrated from polystyrene containers into food. Food Chem Toxicol. 2002 Jan;40(1):65-75.
  10. APME (Association of Plastics Manufacturers in Europe). Additional information on the versatility and many uses of polycarbonate plastic is
  11. Biles, J.A., T.P. McNeal, T.H. Begley and H.C. Hollifield, 1997, Journal of Agricultural and Food Chemistry, vol. 45, pages 3541-3544.
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  13. Earls, A. O., C. A. Clay, and J. H. Braybrook, 2000. Preliminary Investigation into the Migration of Bisphenol A from Commercially-Available Polycarbonate Baby Feeding Bottles. Final Report prepared by LGC Consumer Safety Team for the Consumer Affairs Directorate, Department of Trade and Industry, May 2000.
  14. EPA (U.S. Environmental Protection Agency), Bisphenol A, CASRN 80-05-7, IRIS, Integrated Risk Information System, on-line, 1993.
  15. FDA (U.S. Food and Drug Administration), 2002. Preparation of Food Contact Notifications and Food Additive Petitions for Food Contact Substances: Chemistry Recommendations. Center for Food Safety and Applied Nutrition, Office of Food Additive Safety, FDA, Washington, D.C., April 2002.
  16. Howe, S.R. and L. Borodinsky, 1998, Potential Exposure to Bisphenol A from Food-Contact Use of Polycarbonate Resins. Food Additives and Contaminants, vol. 15, pages 370-375.
  17. Kawamura, Y., Y. Koyama, Y. Takeda and T. Yamada, 1998. Migration of Bisphenol A from Polycarbonate Products. Journal of Food Hygiene, vol. 99, pages 206-212; translated by Schreiber Translations, Rockville, MD.
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  20. Tyl, R. W., C. B. Myers, M. C. Marr, B. F. Thomas, A. R. Keimowitz, D. R. Brine, M. M. Veselica, P. A. Fail, T. Y. Chang, J. C. Seely, R. L. Joiner, J. H. Butala, S. S. Dimond, S. Z. Cagen, R. N. Shiotsuka, G. D. Stropp, and J. M. Waechter. Three-Generation Reproductive Toxicity Study of Dietary Bisphenol A in CD Sprague-Dawley Rats. Toxicol Sci. 2002 Jul;68(1):121-46.
  21. Wagner M, Oehlmann J. Endocrine disruptors in bottled mineral water: total estrogenic burden and migration from plastic bottles. Environ Sci Pollut Res Int. 2009 May;16(3):278-86. doi: 10.1007/s11356-009-0107-7. Epub 2009 Mar 10.

Últimos comentarios

  1. Tonatiuh Amador

    Yo tengo una purificadora de agua.
    Todo el sistema de purificado que manejo va desde tanques de polietileno HD y tubería de pvc “para agua” , los tanques de filtrado son de resina con fibra de vidrio , los cabezales , aunque automáticos son de polipropileno. puedo embazar mi agua en botellas de vidrio , sin embargo , estoy consiente que para tener un agua realmente pura , necesitare sustituir TODO por acero inoxidable , lo que elevaría el costo de mi inversión en un 1500% se que es por el bien de todos sin embargo aunque quisiera no podría.

  2. yo misma

    Podrían haber publicado esas marcas para que la gente a su elección las compre o no. O bien decir las que no llevan tantos contaminantes! Ahora cuando vaya al súper me veo dando la vuelta y mirando el culo de las botellas…

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