Un problema de todos: Sanidad pública, alimentación, contaminación y falta de transparencia

Apocalipsis zombie Hasta que no haya un apocalipsis zombie o algo por el estilo a un gran sector de la población no se le ocurrirá relacionar la gran epidemia de alergias, obesidad, diabetes, cardiopatías, enfermedades autoinmunes, trastornos endocrinos varios, y cómo no, algo que asusta, el cáncer… con, pero oye espera, ¿la esperanza de vida no hacía nada más que subir?

  • Con los alimentos procesados, contaminados y monstruosos que comemos a diario, desde la leche UHT (el 95% de la que se consume en España) hasta los mismísimos vegetales que le pones en el plato a tus hijos pensando que son sanísimos y que no tienen ni un ápice de malos…
  • ¿A nadie se le ocurrirá relacionar eso con todos los metales pesados y plásticos vertidos al mar? ¿La ballena que se encontró muerta con 20 kg de plástico en el estomago? ¿Dónde viven los peces que te comes tú?
  • ¿Qué me dices de las semillas transgénicas que se están diseminando por todo el planeta? ¿De los pesticidas que se emplean en la agricultura? ¿De los antibióticos, hormonas y otros fármacos que se emplean en la ganadería intensiva (actualmente intensiva es sinónimo de normal)?

Quizás no sea necesario un apocalipsis zombie, quizás con que salga por la televisión sería suficiente. ¿Esperamos a que salga por la televisión algún día?

Esto no va conmigo

Pero hasta que no te coge de cerca, un familiar con alguna enfermedad grave, piensas… pues no me pasará a mi, pues no puedo hacer nada, eso no está en mis manos… los alimentos ecológicos son muy caros y realmente no me ofrecen garantías… NO, claro que no ofrecen garantías cuando las multinacionales se han dado cuenta del filón de oro que se está formando en torno a lo ecológico. Pero el sello ecológico no ofrece garantías porque NADIE EXIGE TRANSPARENCIA. 

La transparencia es clave en todo, en política, en sanidad, en la economía de un país… no se puede lograr nada justo, ético, saludable, sostenible… si no es bajo ella.

Transparencia

Las autoridades sanitarias y asociaciones

A sanidad, jejejeje, sanidad…, las asociaciones de consumidores, EROSKI, FACUA, OCU parecen faltarles huevos por todos lados para presentar públicamente en sus webs análisis completos de los productos que campan a sus anchas por los supermercados de todo el país para que la gente de verdad sepa lo que come. Aunque poco a poco lo van haciendo pero de una forma muy suave y ligera.

La vida es como una ruleta rusa y cada vez que respiras, comes o haces algo que no es saludable, la giras una vez más hasta que un día la genética, la suerte y/o el destino no estén de tu parte. ¿Cómo no va a influir el factor de la alimentación, el deporte y el medio que nos rodea? Pero el problema ni siquiera es ese, porque al fin y al cabo decidir tomar un vaso de leche o en su lugar un refresco es decisión de cada cual en última instancia; el problema es cuando hasta la opción que suponemos saludable no lo es del todo tampoco (vaso de leche). 

Se nos dice que el sistema no es sostenible a futuro, dado el envejecimiento de la población. Obviamente, con el modelo actual, donde en 2012 se han gastado más de 94.000 millones de euros en el sistema sanitario español (público y privado) y tan solo 700 millones para la prevención de enfermedades no transmisibles, es lógico que el sistema sea ruinoso. [1]

Es lógico que el sistema sea una puta basura, cuando el gasto público invertido en tratar el dolor de espalda representa el 2% del PIB y una de cada cinco bajas laborales estaría relacionada con este [2-4]. Cuando el tratamiento conservador más recomendado (reposo y antiinflamatorios) está lejos de la actual evidencia científica. Dolor de espalda y/o dolor de cuello es igual a radiografía/resonancia, reposo, pastillas y si nada funciona cirugía (en la mayoría de casos mal indicada y con ningún resultado). A esto le sumamos otro gran problema las depresiones.

¿Los profesionales dónde andan?

¿Pero dónde están los fisioterapeutas, nutricionistas, endocrinos, psicólogos, entrenadores deportivos y demás profesionales?

¿Dónde queda la medicina integrativa? ¿Por qué la mayoría de médicos a penas están formados en nutrición y fitoterapia? ¿Por qué no se trata de curar primero con la alimentación, con el ejercicio físico y los buenos hábitos de vida y sólo si esto no da resultad se acude a los fármacos?

En los hospitales y centros de atención primaria no abundan o directamente no están. Sencillamente, no se destina a penas dinero público del contribuyente para estas especialidades sanitarias, mientras que los tres problemas de salud más habituales son el dolor de espalda, el dolor de cuello y la depresión.

Cada euro destinado a la actividad física se calcula que ahorraría 50 euros en gasto sanitario a largo plazo [5]. Imaginemos lo que se podría ahorrar invirtiendo en prevención , nutrición, fisioterapia…

Este sistema se reduce en la mayoría de casos a farmacolizar todo, a pruebas diagnósticas innecesarias, quirófanos, material biomédico, campañas publicitarias de vacunación…, así las multinacionales pueden sacar su tajada y los políticos la suya:

  • ¿Dolor de espalda, dolor de cuello o cualquier lesión o molestia? Radiografía, reposo y antiinflamatorios. Nada de fisioterapeutas, si acaso, un par de sesiones dónde hay un fisioterapeuta cada veinte pacientes y en lugar de trabajo manual y ejercicio físico, recibes onda corta, ultrasonidos y estimulación eléctrica. Si no hay mejoría se puede optar por una cirugía.
  • ¿Depresión? Antidepresivos. Nada de psicólogos, si te vienen ideas suicidas recurrentes, estás medio dormido todo el día, comienzas a ganar peso… es cosa tuya.
  • ¿Colesterol? Estatinas, Danacol y cualquier pastilla inútil y poco saludable. Nada de nutricionistas y entrenadores deportivos. No importa que el colesterol sólo sea un único marcador de riesgo cardiovascular, hay que bajarlo sino se recomienda tratamiento con estatinas se puede incurrir en un delito de negligencia médica si el paciente tiene un infarto, si lo tiene bajo tratamiento de estatinas, todo correcto, el colesterol a lo mejor no sería la causa, pero todo correcto.
  • ¿Obesidad? Te mandan a caminar, pastillas, cirugía estética o ni caso. Nada de nutricionistas, entrenadores deportivos y fomentar realmente hábitos de vida saludable.
  • ¿Diabetes? Pastillas o inyecciones. Lo indispensable de endocrinología, nada de nutricionistas y entrenadores deportivos. Consejos los justos y si están lejos de la evidencia científica actual no importa, además nada de mejorar lo que llega a la cesta de la compra de los ciudadanos.
  • ¿Gripe o resfriado? Te inflas a paracetamol o similares. Si eres población de riesgo vacuna. Mientras los remedios igual o más eficaces como el té verde y calostro bovino y sin prácticamente ningún riesgo o coste quedan en el olvido.
  • ¿Alergias? Te inflas a antihistamínicos y todo solucionado. Si no una vacuna, no importa que tu alimentación esté hasta arriba de alergénos y contaminantes que como mínimo depriman tu sistema inmunológico.
  • ¿Alimentación, agricultura, ganadería, restauración…? Se cumplen las normas de higiene y los niveles de todo tipo de contaminantes están dentro de los permitidos y considerados, todo correcto. Probablemente el McDonalds y el Burger King sean dos de los restaurantes con mejores medidas de higiene del mundo, eso no implica que sean los más saludables.
  • ¿Osteoporosis? En lugar, de fomentar el deporte desde edades tempranas, el entrenamiento con cargas para aumentar la densidad o sea antes y durante la adolescencia y obtener una protección contra la osteoporosis en un futuro. Recetamos suplementos de calcio sintético relacionados con mayor riesgo de infarto y sin muchos resultados frente a la osteoporosis, sacamos Densia y bajamos el T-score para que un sector más amplio de la población se considere con osteopenia u osteoporosis. Y los vegetales y lácteos frescos de baja pasteurización o incluso crudos mejor ni recomendarlos.
  • ¿Cáncer? Todas las autoridades negarán la influencia de los alimentos a largo plazo, la exposición a la contaminación a largo plazo, el abuso de fármacos a largo plazo… Como todos estos influyentes no suelen tener efecto a corto plazo, esto crea una imposibilidad o inmensa dificultad para demostrar su relación. Esto es igual a decirte: “Cosas que pasan, mala suerte, predisposición genética”.
  • Y así una lista enorme…

Obesidad infantil y malos habitos

La famosa utopía junto a sus amigas las excusas

Todo muy bonito, ¡pero yo no puedo hacer nada!

  • No tengo ni puta idea de que habla este hombre, seguiré con lo mío.
  • Son chorradas de paranoicos perroflauticos y hippies vegetarianos.
  • Estoy todo el día trabajando/estudiando y no me quedan ganas para informarme de nada, tampoco será tan importante.
  • Soy una persona de a pie, esto es cosa de políticos y médicos o de quién sea, suficiente jodido estoy…
  • Lo mío no es leer textos largos y aburridos, prefiero hacer cualquier otra cosa como ponerme a ver la televisión.
  • Muchas gracias, lo dejaré para mañana, hoy estoy perfectamente saludable.
  • Los productos ecológicos son muy caros y no me garantizan nada…
  • No tengo tiempo de estar investigando cuales son los productos agrícolas y ganaderos realmente ecológicos de calidad a nivel local.
  • Soy un inconsciente, mi salud no me importa.
  • Este tío debe ser un loco trastornado y alarmista, ya será para menos.

Si te limitas a tener una actitud acrítica con el sistema, a conformarte, a no salir de la zona de confort, a la comodidad y a restar importancia e interés a estos temas, seguirán aprovechándose de ti, de tu bolsillo y riéndose en tu propia cara, desde las ventanas de los rascacielos todos parecemos simples cifras de negocio.

Déjales que sigan anteponiendo sus beneficios, la reducción de costes de producción, almacenamiento y distribución a tu salud y a la de los que te rodean.

En resumen

Que a día de hoy una de las mejores dietas que se puedan seguir sea la de buscar los alimentos menos contaminados supone cuanto menos una aberración. No se trata de que de hoy para mañana dejemos completamente de comer alimentos procesados o de la industria convencional, o de que todo lo que comamos provenga de ganadería o agricultura ecológica, o aún más difícil, productos de marcas de confianza que realmente ofrezcan garantías y transparencia, se trata de ser conscientes que la seguridad alimentaria bajo la que creemos vivir es falsa o incompleta y que debemos minimizar nuestra exposición a sustancias nocivas o alimentos que no nos aporten los beneficios y nutrientes que necesitamos.

Se trata de disponer de la suficiente información como para ser conscientes de lo que ocurre realmente a nuestro alrededor y de tener también la suficiente información para ser capaces de hacer frente a estos problemas en la medida de nuestras posibilidades. Además, de darnos cuenta de la necesidad de reclamar una verdadera y completa seguridad alimentaria y unas mejores políticas sociosanitarias bajo el marco de la transparencia absoluta.

Referencias

  1. Dietética Sin Patrocinadores. #JornadasDSP y #SanidadDesnutrida: ¿Por qué?
  2. MAPFRE. Dolor de Columna: una causa de baja laboral demasiado frecuente
  3. El Mundo. Un estudio estima un gasto millonario en tratamientos para el dolor sin base científica
  4. La Opinión de Málaga. El dolor de espalda afecta al 80% de la población
  5. El Comercio. «Cada euro invertido en actividad física evita hasta 15 euros de gasto sanitario»
  6. Ecología Verde. Encuentran una ballena muerta con 20 kilos de plástico en el estómago
Autor sin avatar

Pablo Padrón

Aficionado al powerlifting y la halterofilia y apasionado del entrenamiento de la fuerza y la nutrición.

Últimos comentarios

  1. R

    MUY BUENO. Gracias por postear esto aquí, no me esperaba un matiz tan crítico en un sitio web así, pero con estas publicaciones hace usted su web mucho más completa. Felicitaciones.

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