El ácido fosfatídico: El próximo avance anabólico (Richard Choueiri)

LaboratoriosDurante las últimas décadas, varias sustancias no hormonales han ido ganando fama como resultado de sus efectos anabólicos en el organismo. Entre estas sustancias cabe mencionar el monohidrato de creatina, el ácido araquidónico y, por supuesto, el aminoácido de cadena ramificada leucina. Gracias a las investigaciones en curso en el ámbito de la nutrición deportiva, los científicos podrían haber acabado de descubrir el siguiente gran avance anabólico: el ácido fosfatídico (AF).

Estructura química del ácido fosfatídicoEl AF (1,2-diacil-sn-glicero-3-fosfato), es un tipo de fosfolípido integral de la estructura de las membranas celulares. Su estructura química está compuesta por dos ácidos grasos, uno saturado y otro, generalmente insaturado, una glicerina y un ácido ortofosfórico. La unión entre estas moléculas se realiza mediante enlaces de tipo éster. Además, es un metabolito clave en la biosíntesis de varios fosfolípidos y triglicéridos. Además, el AF actúa como señalizador de proteínas y aquí es donde la cosa se pone emocionante.

Una de las señales de las proteínas del AF es la diana de rapamicina en células de mamífero (mTOR), una serina-quinasa y treonina-específica que regula el crecimiento celular, tales como la hipertrofia de las células del músculo. Está bien establecido en el ámbito de la nutrición deportiva que se necesita una dosis de 3 g de leucina aproximadamente para activar la vía mTOR, activando de este modo la síntesis de proteínas. Este hecho lleva a una cuestión importante : ¿Se puede mejorar aún más la señalización del mTOR para maximizar la síntesis proteica muscular (MPS)?

phosphatidic acid

Los investigadores del Laboratorio de Rendimiento Humano en Orlando, Florida, llevaron a cabo un estudio con el AF para obtener más información sobre sus efectos en la vía mTOR. Los investigadores asignaron al azar a 16 hombres jóvenes entrenados en fuerza a uno de dos grupos. Un grupo recibió 750 mg de AF y al otro grupo se le proporcionó un placebo, 750 mg de harina de arroz. A los sujetos se les hizo un test de 1RM en press banca y sentadilla, dos ejercicios básicos multiarticulares. Los investigadores recopilaron datos sobre la composición corporal y una ecografía de los sujetos durante la primera sesión de pruebas para establecer las líneas base. Una ecografía es un tipo de técnica de imagen con ultrasonido para analizar músculos, tendones y articulaciones.

Tras probar 8 semanas de suplementación con AF, en las que se pidió a los sujetos realizar un protocolo de entrenamiento de fuerza de 4 días a la semana que comprendió en ejercicios que utilizaban el 70% de su 1RM, los investigadores llevaron a cabo una segunda medición de la composición corporal y una segunda ecografía. También se pidió a los sujetos que realizaran una segunda repetición máxima en press banca y sentadilla. Ambos grupos aumentaron su fuerza en sentadilla. Sin embargo, el grupo que recibió la suplementación con AF la aumentó más que el grupo placebo: 12,7% y 9,3%, respectivamente. En cuanto a los cambios en la composición corporal, el grupo del AF logró un aumento del 2,6% de la masa corporal magra, mientras que el grupo placebo sólo ganó 0,1%. Estos hallazgos sugieren que el AF tiene un efecto anabólico en hombres entrenados, además de aumentar la fuerza del tren inferior, cuando se combina con un protocolo de entrenamiento de fuerza que consta de ejercicios realizados a 70% de 1RM.

Es posible que el efecto anabólico del AF documentado en el estudio pueda haber sido debido a una mejora de la mTOR a través de la capacidad de señalización del AF. La investigación realizada por la Universidad Estatal de Medicina de Pennsylvania ha sugerido que el AF se une al mTOR y mejora la actividad de la mTORC1, por lo que muy bien podría ser el mecanismo de acción que produce un efecto anabólico del AF. El mTORC1 es uno de los dos complejos múltiples de proteínas que componen la mTOR, el otro complejo es el mTORC2.

Aunque la investigación sobre el ácido fosfatídico y sus posibles efectos anabolizantes no hormonales se encuentra todavía en fases preliminares, esta sustancia parece muy prometedora. No te sorprendas si el AF comienza a aparecer en los ingredientes de suplementos en un futuro cercano. El próximo avance anabólico puede haber llegado.

Artículo original (en inglés): Phosphatidic Acid: The Next Anabolic Breakthrough? – The ISSN Scoop

Referencias

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